BLEFARITIS

     

 
CONCEPTO:

Blefaritis es cualquier inflamación de los párpados.

Típicamente, la blefaritis crónica, es una inflamación debida a alteraciones en la piel de los párpados o a la secreción de las glándulas de grasa de los párpados.  Las molestias que ocasiona suelen ser una irritación, más en el ojo que en los párpados, con escozor, lagrimeo y ojo rojo.

Hay (principalmente) dos tipos de blefaritis crónica:

En la blefaritis escamosa, la piel del borde de los párpados está alterada, de modo que se descama a modo de "caspa" formando unos collaretes alrededor de la base de las pestañas. Estas escamas caen al ojo irritándolo.

En la blefaritis seborreica, la secreción de las glándulas de grasa del borde de los párpados está aumentada, por lo que se forma una gran cantidad de grasa en la lágrima que acaba irritando el ojo. Las glándulas grasas funcionando de esta manera, fácilmente se obstruyen e inflaman, formando "orzuelos" con facilidad.

 

SINTOMAS:

Al caer las escamas en el ojo, o debido a la acidez de la grasa alterada en la lágrima, aparece irritación del ojo, con sensación de ardor y escozor. El ojo se pone rojo. Las molestias en los párpados suelen ser algo secundario.

La lágrima suele alterarse debido a la grasa o a las escamas que caen en ella. Si la lágrima normal se distribuye regularmente por la superficie del ojo debido a su viscosidad, en esta lágrima alterada la distribución es irregular, y rápidamente aparecen zonas secas en la superficie del ojo. En este caso hay un "ojo seco funcional": aunque la cantidad de lágrima sea normal, aparecen síntomas de ojo seco.

Típicamente los síntomas son peores por la mañana al abrir los ojos, y van aliviando a lo largo del día.

Si asocia ojo seco, los síntomas pueden empeorar todavía más a lo largo del día, (igual que en el ojo seco sin blefaritis).

TRATAMIENTO:

Lo primero es tener en cuenta que se trata de una enfermedad crónica, y que no hay ningún tratamiento que "cure" la enfermedad, sino que las medidas son para eliminar o, en muchos casos sólo aliviar, los síntomas. Al igual que en el ojo seco, es importante dejar claro al paciente este extremo en la primera consulta para no generar en el falsas expectativas y que comprenda la importancia y las limitaciones del tratamiento.

La base del tratamiento consiste en la limpieza de los bordes de los párpados. Para ello puede utilizarse un jabón neutro que no irrite los ojos, o champú para niños con agua (los pacientes refieren que el champú Johnson's les va muy bien). También hay muchos productos específicos para la limpieza de los párpados comercializados para tratar la blefaritis.

En la blefaritis escamosa, hay que limpiar bien la base de las pestañas, para eliminar los collaretes y que no caigan al ojo. Se recomienda frotar con una gasa empapada en jabón la línea de las pestañas con los ojos cerrados. Después, para una higiene más eficaz, se puede tirar algo del párpado hacia fuera, y con la misma gasa empapada en jabón u otro producto de limpieza, o con un bastoncillo de algodón, frotar el borde del párpado. Esta limpieza hay que realizarla una o dos veces al día, según la severidad de los síntomas.

En la blefaritis seborreica, también hay que realizar una higiene similar a la descrita para la blefaritis escamosa, pero además, antes hay que procurar "exprimir" las glándulas grasas que hay en los párpados para vaciarlas. Esto es más fácil de realizar si antes se ha aplicado calor en los párpados, por ejemplo, con unas compresas calientes durante unos minutos (así la grasa se reblandece).

Utilizar lágrimas artificiales ayuda a aliviar los síntomas: limpia las partículas de la lágrima, y ayuda a corregir el ojo seco que suele asociar esta blefaritis. En casos leves el uso de lágrimas artificiales es suficiente para aliviar los síntomas.

En algunos casos puntuales puede añadirse un antiinflamatorio para romper el círculo vicioso "inflamación - más secreciones - más inflamación". Sin embargo los corticoides pueden dar complicaciones potencialmente severas como elevación de la presión intraocular si se utilizan durante largos periodos de tiempo, y es preferible utilizarlos sólo en momentos puntuales de mayor inflamación.

Si se considera que la sobreinfección por bacterias está jugando un papel considerable en la enfermedad, puede añadirse un antibiótico tópico. El uso de antibióticos durante largos periodos de tiempo selecciona bacterias resistentes, por lo que si hay que utilizarlos sólo se emplearán durante cortos periodos de tiempo.

En casos graves de blefaritis seborreica puede instaurarse un tratamiento con doxiciclina que aparte de su efecto antibiótico se acumulan en las glándulas sebáceas y disminuye la secreción de grasa (los dermatólogos también la emplean para determinados casos de acné). Su uso también suele limitarse a cortos periodos de tiempo, pero en determinados casos pueden mantenerse durante meses a dosis bajas (50 mg al día, pero en España sólo está comercializado en cápsulas de 100 mg. He empleado 100 mg cada 2 días durante 3 meses con excelentes resultados, solía tratarse de pacientes que habían sido tratados por otros médicos y que pese a tratamientos correctos no habían obtenido resultados suficientes).

 

 
 Arriba: caso típico de blefaritis escamosa: grandes collaretes alrededor de las bases de las pestañas. Arriba: caso severo de blefaritis seborreica: la grasa en la lágrima llega a formar espuma.