Degeneración Macular Asociada a la Edad

(DMAE)

      

¿QUE ES LA DEGENERACIÓN MACULAR ASOCIADA A LA EDAD?

La maculopatía senil, o degeneración macular asociada a la edad, es una enfermedad que afecta a la mácula, y que provoca una pérdida de visión central.

Hay dos tipos de maculopatía senil:

En la formaseca”, aparecen en la mácula unos depósitos y la visión se pierde lentamente.

En la formaexudativa” se alteran los vasos sanguíneos que hay en la coroides, bajo la retina dejando pasar líquido o sangre debajo de la mácula lesionándola. Hay una pérdida rápida de visión.

¿QUÉ SON MACULA Y COROIDES?

La mácula es la zona central de la retina. Los objetos a los que dirigimos la mirada se enfocan en la mácula, y las cosas que hay alrededor se enfocan en partes más periféricas. Las imágenes enfocadas en la mácula se ven nítidas, si la mácula está sana, mientras que las imágenes enfocadas en la periferia de la retina se ven con menor definición.

La coroides es una capa con gran cantidad de vasos sanguíneos que rodea a la retina. Parte de la nutrición de la retina viene dada por los vasos de la coroides, que normalmente son poco permeables y sólo dejan pasar oxígeno y nutrientes. Entre la capa de vasos de la coroides y la capa de fotorreceptores de la retina, hay una capa muy delgada (de sólo una célula de espesor) denominada "Epitelio Pigmentario de la Retina". A través de este epitelio sólo pasan el oxígeno y los nutrientes necesarios para la retina, en condiciones normales.

Con la edad pueden acumularse en la parte posterior de la retina, unos depósitos denominados "drusas", que tienden a aparecer más en la mácula, y que pueden reducir levemente la visión. Esta pérdida de visión suele ser moderada a no ser que la cantidad de drusas acumuladas en la mácula sea exagerada.

Los vasos de la coroides también pueden alterarse y formarse una alteración vascular denominada "Membrana NeoVascular SubRetiniana" (MNVSR), estas membranas tienden a romper el epitelio pigmentario de la retina y a dejar pasar a su través líquidos y sangre. El acúmulo de líquidos y sangre resultan lesivos para la retina subyacente.

 

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DE LA MACULOPATÍA SENIL?

En la forma “seca” la visión central va deteriorándose poco a poco a lo largo de años. La pérdida de visión suele ser moderada, y es raro que llegue a la ceguera. Esta es la forma más frecuente de maculopatía senil.

En la forma “exudativa” la visión central empeora rápidamente en cuestión de días. Los objetos se ven distorsionados, o aparece una mancha oscura que impide la visión. Si la lesión vascular está en la zona de la mácula (y es aquí donde tiende a aparecer) aparecerá una mancha en la zona donde se dirige la mirada. Esta forma de maculopatía es menos frecuente, pero fácilmente lleva a la ceguera, por que la lesión en la retina suele ser mucho más severa.

En cualquiera de las dos formas, se afecta sólo la visión central, pero la visión periférica se mantiene y el paciente no suele quedar totalmente discapacitado: siempre verá lo que se ve 'por el rabillo del ojo' y le será suficiente para manejarse, sin embargo allí donde dirige la mirada no  ve, (por ello no podrá leer ni reconocer las caras de las personas, por ejemplo). Es muy raro, pero puede ocurrir, que se afecte una zona tan amplia de la retina que se pierda la visión periférica, que se desprenda la retina... u otras complicaciones.

¿CÓMO SE TRATA LA MACULOPATÍA SENIL?

Si se localiza una lesión vascular cercana a la mácula que esté provocando alteraciones en la visión, y si esta lesión está suficientemente alejada de la mácula como para que un impacto de láser aplicado en ella no repercuta en la mácula, puede “quemarse” la lesión mediante láser. El láser se aplica en la consulta de oftalmología mediante una lámpara de hendidura, y con una lente de contacto (lente que se apoya en el  ojo: previamente se ha instilado una gota de anestesia en el ojo). No hace falta ingresar al paciente ni otros cuidados especiales. La aplicación de láser en la retina no suele doler, el paciente nota "unos fogonazos" de luz, y a veces "unos pequeños pinchazos". En casos excepcionales el paciente refiere dolor.

Recientemente ha aparecido un nuevo tratamiento denominado “terapia fotodinámica” que es capaz de facilitar la cicatrización de lesiones vasculares con poco riesgo para la mácula. Con esto se consiguen tratar lesiones incluso aunque estén situadas detrás de la mácula. Para la aplicación de la terapia fotodinámica se inyecta en vena una sustancia (Verteporfin) mediante un gotero durante varios minutos, esta sustancia tiende a acumularse en las lesiones vasculares de la retina. Después se proyecta en la zona de la retina a tratar una luz de determinada longitud de onda que desencadena que el Verteporfin reaccione y lesione los vasos en los que se ha acumulado. El día del tratamiento el paciente debe llevar gafas oscuras y no exponerse al sol, ya que la sustancia inyectada en su cuerpo todavía puede reaccionar con la luz e irritarle la piel.

El objetivo del tratamiento es frenar la pérdida de visión que ocurriría si se dejan progresar las lesiones. Sin embargo, a pesar de un tratamiento correcto, en muchos casos las lesiones siguen progresando. El objetivo no es mejorar la visión sino reducir el número de pacientes que llega a la ceguera.

En muchos casos no hay tratamiento posible: bien por que no hay ninguna lesión vascular que destruir, por que esta lesión esté fuera del alcance del rayo empleado, o por que la visión ya esté severamente afectada y destruir las lesiones no ofrezca ninguna mejoría. Dependiendo del tipo de lesiones que tenga el paciente, no tratar y sólo vigilar puede ser la opción más adecuada.

Por ello es importante diagnosticar y (si procede) tratar rápidamente la enfermedad, antes de que las lesiones sean irreversibles.

¿CÓMO SE PUEDE DIAGNOSTICAR A TIEMPO LA MACULOPATÍA SENIL?

Es importante que acuda a un oftalmólogo rápidamente ante los primeros síntomas alarmantes.

Los primeros síntomas consisten en visión distorsionada de los objetos. Si hay una lesión vascular en el centro de la mácula, verá deformado allí donde mire, pero si la lesión es periférica esto puede ser difícil de valorar, pero para ello hay un test llamado “prueba de Amsler” que puede realizar en su propio domicilio. Consiste en mirar una figura con líneas rectas y, aunque no se deforme el punto central donde se fija la mirada, reconocer las líneas que pasan junto al punto central y ver si se distorsionan o no.

La degeneración macular asociada a la edad es más frecuente en personas mayores de 50 años, pero puede aparecer en pacientes más jóvenes, y su oftalmólogo puede entregarle la rejilla de Amsler para detectar otras enfermedades diferentes a la maculopatía senil. Estas membranas neovasculares pueden aparecer en miopía, histoplasmosis... y la mácula puede afectarse en un gran número de enfermedades (denominadas "maculopatías").

Su oftalmólogo puede explorarle la retina mediante un oftalmoscopio, (es lo que se llama “fondo de ojo”) e identificar si hay o no lesiones en la mácula, o en la retina del polo posterior.

En algunos casos dudosos, o bien para confirmar la localización exacta de lesiones ya identificadas, puede ser necesaria la realización de una angiografía: consiste en inyectar un contraste por vena en el brazo y fotografiar su fondo de ojo, así se puede ver la circulación de la retina e identificar la mayoría de las alteraciones de este tipo.

 

PRUEBA DE AMSLER

Mantenga esta figura frente a usted, a la distancia normal de lectura. Tápese uno de los dos ojos, con el otro ojo (y con las gafas de cerca si las necesita) mire fijamente al punto central de esta figura. Si todo está bien debe ver la figura tal como realmente es: formada por líneas rectas que no se deforman ni se interrumpen.

 

 

Si percibiese el punto central distorsionado o si este punto desaparece al fijar en el la mirada, si las líneas que forman la figura no aparecen rectas sino deformadas, o si apareciese alguna zona en la figura en la que las líneas se interrumpen, entonces habrá alguna alteración que puede ser debida a degeneración macular. 

(Si desea imprimir esta figura, hágalo en un tamaño de 10 x 10 cm)

Así podría ver la rejilla un paciente con degeneración macular asociada a la edad: (dependiendo del  tipo y localización de la lesión).

La lesión sería incipiente, y la agudeza visual puede ser casi normal (las letras de los optotipos con los que se mide la visión las seguiría distinguiendo, aunque deformadas). Sin embargo en este caso habría una lesión, que diagnosticada a tiempo podría ser susceptible de tratamiento.

Desprendimiento del epitelio pigmentario de la retina (DEPR): una de las lesiones que pueden ocurrir en la DMAE: debido a una membrana neovascular bajo la retina, una zona de la retina está levantada por la exudación.