EFECTOS OPTICOS 1
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Fenómenos basados en la percepción del contraste:
EFECTO TROXLER
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| Tápese
uno de los ojos, y con el otro acérquese al monitor y fije la mirada en
la cruz roja del centro de esta figura, manténgase lo más quieto
posible: los círculos periféricos irán tornándose de un gris
homogéneo hasta desaparecer.
Esto es debido a la atenuación temporal de la percepción visual: un fotorreceptor una vez estimulado está descargando impulsos durante más de media hora, para compensarlo el sistema visual atenúa las percepciones estáticas en el campo visual. Lo que escapa a esta atenuación son las postimágenes, por ejemplo: fije la mirada en unos tubos fluorescentes unos segundos y luego cierre los ojos; seguirá apreciando la forma de los fluorescentes aunque estos estén apagados y dirija la mirada hacia otra parte. Gracias a esta atenuación temporal no apreciamos en nuestro campo visual el dibujo del árbol vascular que surca nuestras retinas (a no ser que este cambie, como en algunas migrañas), y las postimágenes no son rutinarias en nuestra percepción. Si mantuviéramos la mirada absolutamente fija, y lo que hay en nuestro campo visual fuera estático, la percepción visual se tornaría de un tono homogéneo y todo desaparecería de nuestra visión. A efectos prácticos esto es imposible por culpa de (o gracias a) mínimos movimientos involuntarios de los ojos. Sin embargo, en condiciones experimentales esto se puede conseguir. Sin llegar a esas condiciones experimentales extremas, la figura que hemos mostrado tiene una variación de tonos suave entre una zona y otra, por lo que esos pequeños movimientos involuntarios del ojo no delatan ninguna variación en la luminancia, y la figura acaba volviéndose de un gris homogéneo.
REJILLA DE HERMAN
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| Pierda la
mirada en uno de los puntos blancos centrales: los puntos blancos más
periféricos darán la impresión de ser negros, de hecho, si pretendemos
captar uno de los puntos negros la situación cambiará: los
puntos vistos con la periferia del ojo parecerán negros y aquellos a los
que dirigimos la mirada blancos, tal como realmente son, dando la
impresión de que hay una serie de puntos negros flotando por la pantalla
en los que no logramos fijar la mirada.
Por el contrario, si fija la mirada en sólo uno de los puntos, no aparecerá ninguna alteración de los puntos periféricos: misma explicación que el efecto Troxler anteriormente mencionado. La alteración en la percepción de los puntos periféricos sólo aparece en el momento en que cambiamos la dirección de la mirada.
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| Mantener la mirada fija en el punto central durante unos 30 segundos, e inmediatamente después fijar la mirada en alguna figura que contenga múltiples detalles (el teclado, por ejemplo). La imagen parecerá deformarse por unos momentos. | ||