SINDROME  de la PANTALLA  de  VISUALIZACION (SPV)

     

Consiste en una serie de síntomas que pueden aparecer en relación con el uso de pantallas de visualización. (La típica pantalla de visualización es el monitor de ordenador o de televisión, pero también lo son las consolas de muchos aparatos como cajas registradoras, relojes digitales...)

Estos síntomas son muy variados diferentes de una persona a otra, los más típicos son:

Fatiga ocular o "Astenopía".

Cefaleas, pesadez de cabeza...

Visión borrosa o doble...

Irritación y sequedad de ojos, lagrimeo...

Dolor de cuello...

Estas molestias suelen aparecer después de un periodo (una hora más o menos) frente a la pantalla, y después de una temporada (al año) de estar trabajando diariamente con pantallas de visualización.

Estos síntomas son transitorios y no provocan secuelas (a diferencia del "Trastorno Acumulativo Traumático" de las articulaciones, con el que se suele comparar).

 

La Astenopía o cansancio ocular (no confundir con 'presbicia' o vista cansada) es una sensación subjetiva de molestias como visión borrosa, pesadez, lagrimeo, irritación ocular con "arenillas", que aparecen a consecuencia del esfuerzo visual y de los mecanismos empleados en este esfuerzo como la postura rígida, disminución de la frecuencia de parpadeo, mayor apertura de los párpados...

La Presbicia o vista cansada es una dificultad para realizar el esfuerzo de acomodación que dificulta o imposibilita la visión nítida de objetos cercanos. Es más frecuente en personas de edad y en hipermétropes. Al dificultar la visión nítida es un factor más en la astenopía y en el SPV.

La pesadez de cabeza es un síntoma que puede aparecer ante cualquier esfuerzo de concentración intensa, aunque no se esté utilizando la vista. Pero son más frecuentes si hay algún pequeño defecto de refracción, mínimo estrabismo o dificultad visual que aumente el esfuerzo durante el trabajo. Hay cefaleas de tipo "tensional" que pueden iniciarse en la zona occipital o como dolor retroocular. (más adelante se desarrollará un capítulo sobre las cefaleas)

La sensación de picor, cuerpo extraño ocular, sequedad y lagrimeo viene determinada por una ruptura del film lagrimal más corta que el tiempo de parpadeo. Durante el uso de pantallas de visualización (y en general, durante cualquier actividad que requiera concentración visual) la frecuencia de parpadeo disminuye drásticamente. Además, si el monitor está situado en una posición elevada, la mirada debe dirigirse más hacia arriba y los párpados deben abrirse más, con lo que la superficie ocular es mayor y la lágrima forma una película más delgada de lo que sería si los ojos estuvieran entreabiertos. Si la película lagrimal se rompe antes de que suceda el parpadeo, a efectos prácticos tendremos un ojo seco funcional.

  

Arriba: lágrima teñida con fluoresceína e iluminada con luz ultravioleta: se aprecia como al cabo del tiempo la película lagrimal se rompe apareciendo zonas de córnea seca. Esto es lo mismo que ocurre en el ojo seco. (ir a página de ojo seco)

Estas molestias se ven incrementadas por los mismos factores que afectan al ojo seco: blefaritis, ojo seco preexistente, uso de lentes de contacto blandas...

 

El tratamiento consiste en hacer descansos frecuentes (5 minutos por cada hora de trabajo frente al ordenador) durante los que se debe descansar la vista en un punto lejano y parpadear frecuentemente. Lágrimas artificiales. Tratamiento de la patología preexistente (blefaritis, defecto de refracción...).

Es importante parpadear frecuentemente durante el uso del ordenador, ya que al principio la frecuencia de parpadeo disminuye inadvertidamente, y en un segundo tiempo, cuando el ojo ya está irritado por la ruptura de la película lagrimal, se comienza a parpadear más frecuentemente de manera secundaria.

Entre los factores ambientales que influyen en este síndrome se incluyen las atmósferas excesivamente alteradas por el aire acondicionado inadecuado (síndrome del edificio enfermo), una iluminación incorrecta, reflejos en la pantalla y, en definitiva, cualquier factor que aumente el trabajo para la visualización del monitor.

 

En los años 70 se publicó la aparición de cataratas en dos periodistas que utilizaban ordenadores. Posteriormente no se ha visto que la frecuencia de cataratas sea superior en la población usuaria de monitores de visualización que en la población general.

A principios de los 90 había preocupación acerca de las radiaciones emitidas por los monitores de ordenador y de televisión, de hecho se pusieron de moda los filtros anti-radiación. Sin embargo, hoy día los monitores que se fabrican emiten mucha menos radiación, y a pesar de esto, las molestias oculares que ocurren en usuarios de este tipo de dispositivos aparecen con la misma frecuencia que entonces, por lo que parece que esta mínima radiación no influye en estas alteraciones.

(Sí que son útiles los filtros anti-reflejos para que la visión de la pantalla sea más cómoda y disminuir estas molestias)

(página en desarrollo)